permiso de residencia para inversores extranjeros

La Ley de Emprendedores permite a extranjeros que quieran invertir en territorio español residir durante un año en el país sin necesidad de tramitar la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE). En este artículo le explicaremos cómo funciona el permiso de residencia para inversores extranjeros, conocido también como Golden Visa.

Lo primero a tener en cuenta es que para obtener esta visa la persona deberá ser mayor de 18 años, tener fijada la residencia en otro país y no tener antecedentes penales, tanto en España como en su país de residencia, durante los últimos cinco años.

Para solicitar la Golden Visa España, la inversión a realizar en el país es de un mínimo que va desde los quinientos mil euros (500.000 €) hasta los dos millones de euros (2.000.000 €), dependiendo del tipo de inversión (depósitos bancarios, fondos de inversión, deuda pública española, entre otros). Otras posibilidades son invertir en un proyecto de innovación en el mercado económico español, ser una gran fuente de generación de empleo o efectuar una inversión relacionada con la ciencia y tecnología en España.

Derechos que da la Golden Visa España

Además de residir durante un año en territorio español, el permiso de residencia para inversores extranjeros permite trabajar en España, circular libremente por todo el Espacio Schengen durante noventa días, sin necesidad de pedir otras visas, y autoriza a la persona a traer a sus familiares al país con la misma cobertura de la Golden Visa España.

Este último caso es extensible a cónyuges e hijos dependientes del inversor/a. El portador de la visa debe demostrar fondos suficientes para la manutención de cada persona que ingresa en el Espacio Schengen y, a su vez, cada familiar debe demostrar que no posee antecedentes penales durante los últimos cinco años.

El inversor no tiene la obligación de vivir en territorio español durante todo ese año, así como tampoco tiene el deber de ser residente fiscal en España. Si el régimen fiscal de su país de residencia oficial le resulta más favorable, puede mantener su residencia allí sin ningún problema. Lógicamente, el portador del permiso debe tributar en España las inversiones que realice en el país.

Pasado el año de la visa, el extranjero que quiera seguir invirtiendo en territorio español puede pedir la autorización de residencia para inversores, que será otorgada por un plazo de dos años, con posibilidades de renovación por otros dos.

Para que el permiso sea renovado, es obligatorio demostrar que la inversión se mantuvo en el valor igual o superior al requerido. Además, es condición fundamental que la visa no esté vencida.

La obtención de un permiso de residencia se trata de un proceso que necesita de un profundo conocimiento de leyes y del mercado inmobiliario de España, por lo que se hace indispensable contratar un partner local como Orience International, con experiencia en el comienzo, desarrollo y expansión de inversiones en nuestro país por parte de extranjeros