Cada vez son más los ciudadanos extracomunitarios que desean obtener residencia en España. Para ello, existen diferentes modalidades, bien mediante inversión con el visado Golden Visa, bien a través de la residencia no lucrativa, ideal para las personas que han alcanzado la edad de jubilación.

En ambos casos, los plazos fijados para la permanencia y renovación del permiso en los sucesivos lapsos de tiempo son muy semejantes, pero algunos requisitos, como es lógico, varían según la finalidad del interesado. Veamos estos supuestos.

Obtener la residencia por inversión

Como ya hemos mencionado, para obtener la residencia mediante esta modalidad es necesario el visado Golden Visa, un permiso que se concede a todos aquellos que inviertan en bienes inmuebles o realicen inversiones en suelo español.

En el primer caso es requisito imprescindible adquirir una propiedad por un valor igual o superior a 500.000 euros. La autorización de residencia reconoce el derecho a trabajar en España y se extiende a los familiares directos, esto es, al cónyuge o la pareja con la que se conviva afectivamente, y a los hijos mayores que dependan económicamente del interesado.

El permiso se concede por el período de un año, siendo el plazo máximo de residencia de cinco si subsisten los requisitos. También puede obtenerse mediante la inversión en deuda pública, depósitos bancarios o la presentación de un proyecto empresarial de interés general.

Residencia no lucrativa

La residencia no lucrativa también se concede por el plazo de un año, pudiendo obtenerse el permiso permanente o de larga duración tras las sucesivas prórrogas de dos años. La ventaja de esta modalidad reside en que no hace falta realizar ninguna inversión. El requisito esencial es tener medios económicos suficientes para vivir sin ejercer ninguna actividad profesional o que genere otro tipo de ingresos.

Es un visado sencillo de obtener, ideal para los estudiantes o las personas jubiladas. Al igual que ocurre con otros permisos, el interesado podrá trasladarse con la familia, el cónyuge y los hijos menores y mayores a su cargo, debiendo poseer una póliza de seguros para cubrir su asistencia sanitaria.

La solicitud debe realizarse desde el país de origen, enviando los documentos necesarios al consulado antes del traslado a España. Entrar como turista en suelo español no permite gestionar esta modalidad de residencia.

 Jubilación

Como ya hemos mencionado, la residencia sin ánimo de lucro también permite a los jubilados obtener residencia en España de modo permanente. Para ello, el interesado deberá poseer una cantidad superior a los 40.000 euros en su cuenta bancaria, pudiendo disponer de sus ingresos en cualquier moneda susceptible de convertirse al euro.

En algunos casos, la Oficina de Extranjería puede exigirle el requisito de abrir una cuenta en suelo español. El permiso requiere, en cualquier caso, que el solicitante resida al menos 183 días en España, circunstancia que afectará significativamente al pago de sus impuestos: el de la renta, patrimonio y ganancias de capital.

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